En Tierra Santa con la Biblia en la mano

Vocaciones “ven y sígueme”

En Tierra Santa con la Biblia en la mano

Desierto - paisaje

Duración: 8 días/7 noches


1.er día: Hebrón – Be’er Sheva



De ti haré una nación grande
y te bendeciré.
Engrandeceré tu nombre;
y tú serás una bendición.
" (Gen 12, 2)

Como punto de inicio de este recorrido sugerimos una de las ciudades más antiguas de Tierra Santa, Hebrón. Hebrón es una ciudad santa para judíos, cristianos y musulmanes porque alberga la Tumba de los Patriarcas. Aquí se sitúan algunos importantes acontecimientos históricos: aquí Abrahám plantó su tienda tras separarse de Lot, enterró a Sara en una caverna situada en el terreno que compró a un hitita y en la misma gruta Abrahám fue enterrado por sus hijos.
Desde aquí puedes llegar fácilmente a Be’er Sheva, a unos 45 km al sur. Esta ciudad, que en el momento de la creación del Estado de Israel contaba con tan solo 2000 habitantes, hoy es un gran centro urbano, símbolo del éxito de los israelíes en su lucha contra el desierto, convirtiéndolo en un lugar florido y productivo. En Be’er Sheva hay principalmente tres lugares turísticos: el asentamiento del período calcolítico (4000 a.C.) de Abu Matar; Bir es-Safadi, otro sitio en el que se han encontrado importantes asentamientos de etapas posteriores, y Tel es-Seba o la ciudad de los patriarcas de la que habla la Biblia.

2° día: Sinaí (Monte de Moisés y Monasterio de Santa Catalina)

El segundo día de este itinerario se puede dedicar al Monte Sinaí (el monte Horeb de la Biblia), el lugar en el que Moisés recibió las tablas de la ley. Con sus 2285 m de altura, el Monte Sinaí se eleva imponente en un paisaje lunar, dominando al resto de montañas que rodean el monasterio de Santa Catalina. La vista que acompaña durante el camino de subida a la cima es inolvidable, a pesar del elevado número de turistas y peregrinos, y te dejará una sensación de paz y serenidad.
En cambio, a los pies del monte se encuentra el Monasterio de Santa Catalina, en el valle en el que, según la tradición, Moisés se encontró con las hijas de Jetró junto al pozo, que está situado actualmente cerca del Monasterio. Dentro de los muros se encuentra la iglesia de la Transfiguración, que se remonta al siglo IV, en la que podrás admirar uno de los mosaicos más antiguos, realizado en torno a los años 565-570.

3.er día: Avdat, Shivta, Masada

Subiendo por la península del Sinaí te puedes parar a visitar las antiguas ciudades nabateas. La primera de ellas es Avdat, construida en medio del desierto, en el siglo II a.C., como lugar de descanso de las caravanas que iban desde Petra hacia la costa mediterránea. Las ruinas se han conservado prácticamente intactas, cubiertas por la arena. Desde aquí se puede visitar la segunda ciudad nabatea cuyas excavaciones han puesto de relieve su importancia durante la época bizantina. La hipótesis más aceptada por los expertos es que esta ciudad era un gran asentamiento agrícola del que aún se puede ver la cisterna que canalizaba el agua de la lluvia para la irrigación de los campos.
La última etapa de este tercer día es Masada, que en hebreo quiere decir “ciudad-fortaleza”, una montaña situada a unos 500 m sobre el nivel del Mar Muerto cuya cima Herodes hizo allanar. La notoriedad de Masada está ligada a un acontecimiento especialmente importante en la historia antigua de Israel: la resistencia de los zelotes frente al asedio romano, prefiriendo el suicidio colectivo antes que caer en sus manos.

Ein Gedi

4° día: Ain Gedi, Qumrán, Belén

«No temáis, pues os anuncio una gran alegría,
que lo será para todo el pueblo:
os ha nacido hoy, en la ciudad de David,
un salvador, que es el Cristo Señor
». (Lc 2, 10-12)

Siguiendo hacia el norte, a unos 18 km de Masada, se encuentra un oasis rico en vegetación, animales selváticos y fuentes. Ain Gedi, “la fuente del cabritillo” en hebreo, surge de la orilla occidental del Mar Muerto y es el lugar bíblico en el que David perdona la vida a Saul, según el episodio narrado por Samuel. La fuente más importante se llama, no por casualidad, Ain David, una auténtica cascada natural. Aparte de la belleza natural, hay también antiguos restos de asentamientos, como el de Tel Goren, que se remonta al siglo VII a.C., y una antigua sinagoga que conserva todavía un pavimento de mosaico. En la zona se encuentra también un kibbutz en el que es posible pasar la noche y aprovechar la playa para hacer una visita al Mar Muerto.
Desde aquí, a unos 30 km más al norte, se llega a Qumrán, el famoso lugar donde se encontraron los Rollos del Mar Muerto, expuestos hoy día en el Israel Museum de Jerusalén. El lugar cuenta con restos arqueológicos que dan testimonio de la presencia de una secta judía (los esenios) que habría vivido aquí del 150 a.C. al 68 a.C., fecha en que fueron expulsados por los invasores romanos.
Finalmente, pasando por Jerusalén (que es el camino más corto), se puede terminar el recorrido a primera hora de la tarde en Belén. Aquí aconsejamos pernoctar por lo menos una noche para disponer del tiempo necesario para saborear mejor la cultura local y, naturalmente, visitar sus mayores atracciones: la Basílica de la Natividad, la iglesia de Santa Catalina, la Gruta de la Leche, el zoco (mercado) y la Ciudad Vieja, la Tumba de Raquel, el Campo de los Pastores y el Herodium.

5° día: Jerusalén (Monte del Templo - Muro Occidental - Vía Dolorosa - Santo Sepulcro – Monte Sión)

Denominada comúnmente como la Explanada, el Monte del Templo es el lugar en el que se encuentran las mezquitas que hacen de Jerusalén la tercera ciudad santa para los musulmanes de todo el mundo. Aquí podrás admirar la Cúpula de la Roca y la mezquita al-Aqsa. El proyecto de la explanada se remonta a la primera conquista musulmana (hace 1400 años), pero la historia de la misma retrocede todavía mucho más en el tiempo. Aquí se levantó el Primer Templo judío que mandó construir Salomón en torno al 1000 a.C. El Muro Occidental, más conocido como “Muro de las lamentaciones” para los no judíos, formaba parte de los muros de contención del Segundo Templo. A los ojos del visitante se ve rápidamente la diferencia entre los gruesos bloques de la época herodiana (20 a.C.) y los ladrillos de pequeñas dimensiones de las épocas bizantina y musulmana.
Desde aquí se puede visitar el barrio musulmán, donde se encuentra la primera estación, para recorrer el camino que hizo Jesús portando la cruz hasta el Calvario. La Vía Dolorosa, o Vía Crucis, es aquella que recorren numerosos peregrinos, todos los años, llevando una auténtica cruz de madera, cumpliendo el voto hecho antes de llegar a Tierra Santa. Los frailes franciscanos dirigen procesiones similares todos los viernes por la tarde. Con ellos llegarás, como se ha indicado, hasta el lugar más sagrado para los Cristianos: el Santo Sepulcro. Testigo de piedra de las últimas horas de vida de Jesús, la Basílica del Santo Sepulcro encierra en una misma construcción el lugar en el que fue crucificado (el Calvario), el lugar donde fue depositado su cuerpo (la Piedra de la Unción) y la tumba en la que se le colocó y de la que resucitó.
Fuera de los muros, al sur de la Ciudad Vieja, está el Monte Sión, un lugar en el que se puede visitar el Cenáculo, la iglesia de la Dormición de María, la Tumba de David y la iglesia de San Pedro en Gallicanto.

En Jerusalén puedes pasar la noche en la Casa franciscana para los peregrinos.

6° día: Jerusalén (Monte de los Olivos, Getsemaní, Yad Vashem)

La mañana del sexto día se puede dedicar íntegramente a visitar el Monte de los Olivos y Getsemaní. Yabal at-Tur (monte santo) para los árabes, ofrece una de las vistas panorámicas de Jerusalén más hermosas en absoluto. Durante la subida se puede observar el valle de Josafat, donde se encuentra hoy el cementerio judío más antiguo. Desde aquí, según la profecía contenida en el libro de Zacarías, los muertos resucitarán cuando el Mesías regrese el Día del Juicio. El Monte de los Olivos es un lugar rico en santuarios que recuerdan importantes eventos de la vida y muerte de Jesús: el edículo de la Ascensión, la iglesia del Pater Noster, el Dominus Flevit y la Tumba de María. Vale la pena, si se tiene tiempo y se encuentra abierta, visitar la iglesia ortodoxa de María Magdalena, que se yergue tras la vegetación con sus características cúpulas con forma de cebolla.
A los pies del monte, sin embargo, se encuentra la Iglesia de todas las Naciones o Basílica de la Agonía, proyectada por el arquitecto Antonio Barluzzi y financiada por numerosos países. En torno a la iglesia se extiende el Huerto de Getsemaní, donde Jesús fue arrestado. Finalmente, por la tarde, puedes acercarte hasta el Yad Vashem, en el Monte del Recuerdo.

7° día: Beit She’an, Tiberíades y alrededores (Magdala – Tabga – Cafarnaúm)

«Simón de Juan, ¿me amas?»
Se entristeció Pedro […] y le dijo:
«Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero.»
Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas
». (Jn 21,15-17)

Alejándonos un poco, hacia el norte, el séptimo día puede comenzar con una etapa en Beit She’an, que comprende un bellísimo parque nacional con yacimientos arqueológicos de distintas épocas. Es la ciudad bíblica de la batalla entre los filisteos y los israelitas en la perdieron la vida Saul, amigo de David, y sus tres hijos.
Tiberíades está muy cerca de Beit She’an y vale la pena hacer un alto para visitar la fascinante iglesia franciscana de san Pedro y comer pescado a orillas de este lago que tanto nos habla de Jesús. Desde la pequeña ciudad de Tiberíades, siguiendo la misma orilla en dirección norte, llegamos a Magdala, la ciudad natal de María Magdalena que ha visto la luz gracias a las excavaciones arqueológicas de los franciscanos en 1971.
Siguiendo por el mismo camino llegamos a Tabga, situada a los pies del Monte de las Bienaventuranzas. Este es el lugar en el que Jesús realizó el milagro de la multiplicación de los panes y los peces, representado por el famoso mosaico bizantino que decora el pavimento de la iglesia. Poco distante de esta iglesia, el Primado de Pedro es el santuario franciscano que conmemora el momento en el que Jesús confiere el Primado a Pedro.
Por último, pero no por ello menos importante, está la “ciudad de Jesús”: Cafarnaúm. Según los evangelios, este fue el lugar de residencia de Jesús durante el período de su predicación y actividad en Galilea. Parece que la presencia cristiana en el lugar era ya bastante importante en el siglo II. Aquí, las excavaciones han sacado a la luz la sinagoga, posterior a la época de Jesús, y la casa de Pedro, cuyos restos se pueden contemplar directamente desde la iglesia octogonal que se ha construido encima.

En Tiberíades puedes pasar la noche en la Casa franciscana para peregrinos.

8° día: Nazaret

La última etapa de este itinerario está dedicada a Nazaret, capital de Galilea y tercera ciudad más importante para los cristianos después de Jerusalén y Belén. Nazaret es una ciudad acogedora, colorida y de atmósfera alegre. Aquí sucedió la anunciación y aquí transcurrió la infancia de Jesús. La imponente Basílica de la Anunciación, que conmemora estos acontecimientos, es una construcción moderna aunque se levanta en el mismo lugar en el que antaño se encontraba la primera basílica bizantina del siglo V, la cruzada del siglo XI y la iglesia franciscana de 1730. Este era, de hecho, el lugar en el que, según la tradición, se encontraba la casa de María, junto a la que, en el siglo I, se construyó una sinagoga judeo-cristiana de la que aún permanece la pila bautismal, conservada en el interior de la misma basílica.
A pocos metros, al norte de la basílica, se encuentra la iglesia de San José, donde se cree que se encontraba la casa de José.

«No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.» (Lc 1,30-34)

En Tierra Santa con la Biblia en la mano

  • Beit She'an
  • Capernaum
  • Getsemani
  • Hebron
  • Datteri - Souk di Betlemme
  • Shivta
  • Gerusalemme - Porta di Damasco
  • Vista di Gerusalemme dal Dominus Flevit
  • Cupole del Santo Sepolcro
  • Ulivo plurisecolare - Getsemani
  • Basilica della Natività
  • Grotta dell'Annunciazione
  • Edicola del Santo Sepolcro
  • Ein Gedi
  • Basilica della Natività - Candele
  • Valle del Cedron - Chiesa ortodossa
  • Lago di Tiberiade
  • Betlemme - Stella della Natività
  • Cupola della Roccia
  • Via Dolorosa - VIII stazione
  • Qumran
  • Sinai - Monastero di Santa Caterina
  • Shivta
  • Nazaret - Basilica dell'Annunciazione
  • Muro del Pianto

Calendario

24/06/2018 CELEBRACIONES DEL DÍA

Natividad de S. Juan Bautista. Ain karem (S. Juan): 8.00 Misa en árabe - 10.30 Misa solemne (P. Custodio)

29/06/2018 CELEBRACIONES DEL DÍA

Ss. Pedro y Pablo. Cafarnaún 8.00 Misa – Tiberíades: 19.00 Misa Jafa 18.00 (Custodio)

01/07/2018 CELEBRACIONES DEL DÍA

XIIIº Tiempo ordinario. Getsemaní: 9.00 Misa solemne (Cust.)

15/07/2018 CELEBRACIONES DEL DÍA

Dedicación Basílica del S. Sepulcro: 7.30 Misa (Custodio)

16/07/2018 CELEBRACIONES DEL DÍA

XVª Semana del tiempo ordinario — B.M.V. del Monte Carmelo: 10.00 Misa

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