El Verbo se hizo carne

Vocaciones “ven y sígueme”

El Verbo se hizo carne

Monte Carmelo

Tiempo de estancia ideal: 7 días


1.er día: Vía Maris, Carmelo

Bienaventurado el hombre que tiene en Ti su fortaleza y anhela tus senderos (Sal 84,6)

Una vez llegados a Tel Aviv, tomaremos las nuevas y modernas autopistas que siguen el trazado de la antigua Vía Maris, la «autopista» de la época de Jesús que unía Egipto y Siria. Atravesaremos la llanura de Sharón haciendo una breve parada para admirar los restos del acueducto romano de Cesarea Marítima. Continuamos después hasta la ciudad de Haifa para subir al monte Carmelo. La parada en el Santuario Stella Maris nos permitirá recordar la figura del gran profeta Elías. Desde aquí continuaremos hasta llegar a Nazaret, la flor de Galilea.


Durante su visita a Galilea, puede alojarse en la Casa Nova (residencia franciscana para peregrinos) de Nazaret.


2° día: Nazaret

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen, esposa de un hombre de la casa de David llamado José. La Virgen se llamaba María. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande, se le llamará Hijo del Altísimo». (Lc 1, 30-32a)

La jornada empieza ante la gran basílica de la Anunciación, consagrada en el año 1969, que encierra en su seno la «gruta venerada» con los restos de la casa de María de Nazaret. Aquí comenzó todo a partir del anuncio del ángel a la Virgen María: «HIC Verbum Caro factum est», es decir, AQUÍ el Verbo tomó nuestra naturaleza humana. Continuaremos con la visita al Museo del pueblo antiguo, donde se conservan los objetos encontrados en las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo por el padre Bellarmino Bagatti ofm. A pocos metros visitaremos la iglesia de la Nutrición o Casa de San José, el lugar donde la tradición sitúa la casa de la Sagrada Familia, y la Fuente de la Virgen.
Desde la llanura de Esdrelón llegamos a Daburiyyeh, un pueblo musulmán que se encuentra a los pies del Monte Tabor. Podremos subir hasta los 600 m de altitud a bordo de un minibús para visitar la Basílica de la Transfiguración de Jesús.
A la vuelta, descansaremos en el pueblo de Naim, donde Jesús resucitó al hijo de la viuda. De camino a Nazaret nos detendremos en Caná de Galilea, en el santuario que conmemora el primer milagro de Jesús durante la boda. Aquí, las parejas de esposos suelen renovar las promesas matrimoniales.

3.er día: Lago de Tiberíades

Caminando por la ribera del mar de Galilea vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés, echando la red en el mar, pues eran pescadores, y les dice: «Venid conmigo, y os haré pescadores de hombres.» Y ellos al instante, dejando las redes, le siguieron. Caminando adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan, que estaban en la barca con su padre Zebedeo arreglando sus redes; y los llamó. Y ellos al instante, dejando la barca y a su padre, le siguieron. (Mt 4, 18-22)

Toda la jornada está dedicada a la visita de los lugares ligados a la predicación de Jesús en los alrededores del Lago de Tiberíades o Mar de Galilea.
Comenzaremos por Cafarnaúm, la «ciudad de Jesús», donde visitaremos el Memorial de San Pedro, edificado sobre los restos de su casa, allí donde el Señor solía alojarse durante su ministerio en Galilea.

«En Cafarnaúm, en la casa del príncipe de los apóstoles, se construyó una iglesia cuyas paredes permanecen en el día de hoy tal y como eran...».
Pedro diácono, monje benedictino (siglo XII)

Los franciscanos, en las excavaciones llevadas a cabo durante los dos últimos siglos, han sacado a la luz buena parte del trazado urbano de Cafarnaúm. Frente a la casa de Pedro se encuentra una sinagoga del siglo V, construida sobre los cimientos de la que existió en tiempos de Jesús.
Recorriendo el camino que bordea el Lago se pueden ver los restos del antiguo Santuario de las Bienaventuranzas. A escasa distancia se encuentran otros dos santuarios: el de Tabgha, que recuerda la Multiplicación de los Panes y los Peces, y el Primado de Pedro.

Fiume Giordano

4° día: De Galilea a Judea siguiendo el curso del Jordán

Dejamos Nazaret y Galilea y nos dirigimos hacia Judea siguiendo el curso del río Jordán, que marca la frontera entre Israel, los Territorios Palestinos y el Reino Hashemita de Jordania.
La primera etapa es Qasr al-Yahud, en la orilla del río Jordán, el lugar donde Jesús recibió el bautismo de Juan. Seguimos adelante hasta Qumrán, donde se han encontrado los manuscritos más antiguos de la Biblia.
A escasa distancia se halla el Mar Muerto, el gran lago salado donde es posible bañarse en unas aguas saturadas de sales y minerales, famosas por sus propiedades curativas.
Entramos después en Jericó, la ciudad de Zaqueo y del ciego de nacimiento.

Entró en Jericó y cruzaba la ciudad. Había un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos, y rico. Trataba de ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la gente, porque era de pequeña estatura. Se adelantó corriendo y se subió a un sicómoro para verle, pues iba a pasar por allí.
Y cuando Jesús llegó a aquel sitio, alzando la vista, le dijo: «Zaqueo, baja pronto; porque conviene que hoy me quede yo en tu casa». Se apresuró a bajar y le recibió con alegría. Al verlo, todos murmuraban diciendo: «Ha ido a hospedarse a casa de un hombre pecador». Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: «Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré cuatro veces más». Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también este es hijo de Abrahán, pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.»
(Lc 19,1-10)

Después de comer, subiremos desde la depresión del Mar Muerto (400 metros bajo el nivel del mar) hasta llegar al punto más alto, el Monte de los Olivos, a unos 800 m sobre el nivel del mar. Descansaremos en Betania, casa de Lázaro, Marta y María.

Acercándose al sepulcro, Jesús gritó con fuerte voz: «¡Lázaro, sal afuera!» Y salió el muerto, atado de pies y manos con vendas y envuelto el rostro en un sudario. Jesús les dice: «Desatadlo y dejadle andar». (Jn 11,1-44)

Desde Betania nos dirigiremos a Belén atravesando, en parte, la Ciudad Nueva de Jerusalén.

5° día: Belén, Ain Karem

Dedicaremos la mañana a visitar Belén.

Por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino. Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad. Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Mientras estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el albergue.
(Lc 2,1-7)

Entramos en la Basílica por la Plaza del Pesebre; descendiendo a la Gruta de la Natividad podremos contemplar el resto del Pesebre descrito por los peregrinos. Visitaremos las Grutas llamadas «de san Jerónimo» y volvemos a subir hasta llegar al claustro cruzado. Dejando Belén, descendemos por los campos del este hasta Bet Sahur, el lugar donde los pastores recibieron el anuncio del ángel. Finalmente, volvemos a Belén para tomar parte en la procesión cotidiana con los frailes, que nos conduce de nuevo hasta el Pesebre del Niño Jesús.
Tras el almuerzo partimos para Ain Karem. Subiremos hasta el santuario de la Visitación de María a su prima santa Isabel y visitaremos el lugar del nacimiento de Juan Bautista, el Precursor de Jesús.

En aquellos días, se puso en camino María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, Isabel quedó llena de Espíritu Santo.
(Lc 1,39-41)

Durante su visita a estos lugares, puede alojarse en la Casa Nova (residencia franciscana para peregrinos) de Belén.

Via Crucis

6° día: Jerusalén (Monte de los Olivos y Vía Dolorosa)

Desde Belén nos dirigimos a Jerusalén. La mañana} está dedicada al Monte de los Olivos. Tras la visita a Betfagé, subimos hasta el edículo de la Ascensión. Descendemos, parándonos en el Dominus Flevit, y después visitamos el Huerto de los Olivos, la Basílica de Getsemaní, la Gruta de la Traición y la Tumba de la Virgen. Desde el Valle del Cedrón subimos hacia la Ciudad Vieja de Jerusalén entrando por la Puerta de los Leones. Una vez visitada la Piscina Probática, iniciamos el camino de Jesús en el santuario de la Flagelación siguiendo las estaciones del Vía Crucis señaladas oportunamente a lo largo de la Vía Dolorosa que conduce hasta el Calvario o Gólgota.

Tomaron, pues, a Jesús, y él cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se llama Gólgota, y allí le crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio. Pilato redactó también una inscripción y la puso sobre la cruz. Lo escrito era: «Jesús el Nazareno, el rey de los judíos». (Jn 19,17-19)

La última estación coincide con el Santo Sepulcro, donde fue depositado el cuerpo de Jesús.

«No os asustéis. Buscáis a Jesús de Nazaret, el Crucificado; ha resucitado, no está aquí. Ved el lugar donde le pusieron». (Mc 16,6-7)

Durante su visita a Judea, puede alojarse en la Casa Nova (residencia franciscana para peregrinos) de Jerusalén.

Moschea Cupola della Roccia

7° día: Jerusalén (Muro de las Lamentaciones, Cenáculo y Dormitio Mariae)

El último día está dedicado a la zona que rodea el Monte del Templo de Jerusalén. Atravesando el zoco llegamos hasta el lugar más sagrado para los judíos, el Muro Occidental o Muro de las Lamentaciones, un tramo original del muro de contención de la explanada del Templo construida por Herodes en tiempos de Jesús. En este lugar los judíos rezan en dirección al Muro, en dos zonas separadas (para hombres y mujeres, como en las sinagogas). Es posible acceder a la explanada del Monte del Templo, también llamada de las Mezquitas (excepto los viernes y otras fiestas islámicas). Considerado como uno de los lugares más sagrados del Islam, es llamado «Haram ash-Sharif» (el recinto noble). En su área, además de las dos grandes mezquitas (la Mezquita de la Roca y al-Aqsa), se encuentran templetes, columnatas, minaretes y fuentes.

De regreso al Muro de las Lamentaciones, subimos a pie bordeando los muros de Suleymán el Magnífico y, atravesando el barrio judío, entramos por la Puerta de Sión. Llegamos hasta la Basílica de la Dormitio Mariae, memorial del Tránsito de la Virgen, y la Sala del Cenáculo. En este lugar, Jesús quiso que se preparara la Pascua, su Última Cena; aquí lavó los pies a sus discípulos e instituyó la Eucaristía y el sacerdocio. En este lugar, los discípulos, reunidos «por miedo a los judíos», recibieron el don del Espíritu Santo.

Al llegar el día de pentecostés, estaban todos reunidos con un mismo objetivo. De repente vino del cielo un ruido como una impetuosa ráfaga de viento, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; se llenaron todos de Espíritu Santo y se pusieron a hablar en diversas lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse. (Hch 2,1-4)

La peregrinación se concluye con la visita a Emaús, donde la tradición sitúa el memorial de la manifestación del Señor resucitado a los dos discípulos de Emaús, Cleofás y Simeón.

Al acercarse al pueblo a donde iban, él hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le rogaron insistentemente: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día ya ha declinado». Entró, pues, y se quedó con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero él desapareció de su vista. Se dijeron uno a otro: «¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?». Y, levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén y encontraron reunidos a los Once y a los que estaban con ellos, que decían: «¡Es verdad! ¡El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón!». Ellos, por su parte, contaron lo que había pasado en el camino y cómo le habían conocido al partir el pan. (Lc 24,13-35)

El Verbo se hizo carne

  • Santuario dell'Ascensione
  • Cristiano etiope
  • Basilica del Getsemani
  • Grotta dei pastori
  • Kinneret - lago di Tiberiade
  • Monte Carmelo
  • Monte degli Ulivi
  • Monte Tabor
  • Kotel - Muro occidentale
  • Chiesa di Naim
  • Betlemme - Basilica della Natività
  • Santuario di Betania
  • Nazaret - Basilica dell'Annunciazione
  • Santo Sepolcro
  • Edicola del Santo Sepolcro
  • Santo Sepolcro - candele
  • Ebrei pregano davanti al Muro
  • Santuario della Trasfigurazione
  • Santuario di Betfage

Calendario

24/06/2018 CELEBRACIONES DEL DÍA

Natividad de S. Juan Bautista. Ain karem (S. Juan): 8.00 Misa en árabe - 10.30 Misa solemne (P. Custodio)

29/06/2018 CELEBRACIONES DEL DÍA

Ss. Pedro y Pablo. Cafarnaún 8.00 Misa – Tiberíades: 19.00 Misa Jafa 18.00 (Custodio)

01/07/2018 CELEBRACIONES DEL DÍA

XIIIº Tiempo ordinario. Getsemaní: 9.00 Misa solemne (Cust.)

15/07/2018 CELEBRACIONES DEL DÍA

Dedicación Basílica del S. Sepulcro: 7.30 Misa (Custodio)

16/07/2018 CELEBRACIONES DEL DÍA

XVª Semana del tiempo ordinario — B.M.V. del Monte Carmelo: 10.00 Misa

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